La exposición. Viñetas migrantes

De dónde surge Viñetas migrantes

Ya desde sus orígenes a finales del siglo XIX en Estados Unidos, el cómic ha estado muy vinculado a las migraciones. En un momento en que miles de europeos llegaban a Ellis Island cada semana en busca del sueño americano, los grandes empresarios de los medios de comunicación como Hearst o Pulitzer fueron conscientes del gran potencial del cómic. Un nuevo lenguaje visual, hibridación de texto e imagen, posibilitaba que sus mensajes llegasen a estos nuevos americanos que prácticamente no entendían el inglés. Así se inició la era dorada del cómic, con personajes tan míticos como The Yellow Kid — a causa de su éxito surgió la expresión prensa amarilla —; o obras fundamentales para apreciar la evolución del cómic y el su lenguaje como Little Nemo in Slumberland, de Windsor McCay o Krazy Kat, de Georges Herriman.

A lo largo de su historia, el cómic ha estado inexorablemente unido a las migraciones. Una figura tan emblemática como Superman fue creada por Jerry Siegel y Joe Shuster, hijos de inmigrantes judíos europeos que se asentaron en Estados Unidos y en Canadá respectivamente. El superhéroe, originario del planeta Kriptón, es el primer inmigrante interplanetario del noveno arte. Otros grandes nombres del cómic norteamericano como Jack Kirby o Stan Lee también eran hijos de la emigración que huía de la convulsa Europa de la primera mitad del siglo XX.

Si avanzamos unas décadas, dos de los autores más influyentes en la evolución del cómic de autor, como son Art Spiegelman y Marjane Satrapi también tienen una vinculación directa con las migraciones. Tal como narra en Maus, su obra maestra, los padres de Spiegelman emigraron a Nueva York después de sobrevivir a Auschwitz. En cuanto a Satrapi, autora de Persépolis, es ella misma quien dejó su Irán natal para establecerse en Francia y así evitar el fanatismo religioso que dominaba su país después de la Revolución.

Estas dos obras fueron fundamentales para el desarrollo del cómic, ya que en parte consiguieron que perdiera fuerza el cliché que afirmaba que las viñetas eran tan solo un entretenimiento infantil. Este hecho ha sido decisivo para que centenares de autoras y autores hablen en sus obras de temas sociales o históricos y que sus cómics posean una fuerte capacidad de inducirnos a la reflexión. Si posamos la mirada en el cómic español, son muchas las obras que han hablado de nuestro pasado durante tantos años silenciado. Las historias de los exiliados republicanos y de los emigrantes económicos que se marchaban a la Europa más desarrollada huyendo de la miseria de la dictadura también han hallado su espacio en las viñetas.

Viñetas migrantes. Cómic, migración y memoria, nace de la voluntad de visibilizar cómo el cómic ha sido en los últimos años un medio comprometido con una realidad tan compleja, tan cercana y tan trascendente como es el fenómeno migratorio. A continuación os proponemos un recorrido por diferentes obras que muestran de forma transversal y diversa la evolución de nuestra sociedad.

La imágen de la exposición

La imagen de la exposición surge de la portada de Nieve en los bolsillos, el cómic de Kim editado por Norma Editorial (2018) en el que explica su viaje como migrante a Alemania en los años 60.

En esta ilustración vemos al mismo autor caminando y cargando una maleta a sus espaldas. El caminante y la maleta, como elementos iconográficos, representan a la perfección el espíritu del viaje migratorio, hecho por el cual la hemos escogido como imagen de cabecera de esta exposición.

Queremos agradecer a Kim y a Norma Editorial la cesión de esta ilustración.